Vida de los doce Cesares
Vida de los doce Cesares LXXVI. Dos años antes había redactado un doble testamento, uno por su propia mano y otro por la de un liberto, pero ambos de igual contenido, y hasta gente de la más humilde condición había puesto su sello en ellos. En su testamento nombraba herederos por partes iguales a Cayo, hijo de Germánico, y a Tiberio, hijo de Druso, nietos suyos, y los hizo mutuamente herederos el uno del otro. Dejó también legados a un gran número de personas, entre ellas a las vírgenes Vestales, a todos los soldados, a cada uno de los ciudadanos de la plebe y también, específicamente, a los magistrados de los barrios de Roma.