Vida de los doce Cesares
Vida de los doce Cesares II. Claudio nació durante el consulado de Iulo Antonio y Fabio Africano, en las calendas de agosto, en Lyon, el mismo día en que por primera vez se le dedicó un altar a Augusto. Se le puso el nombre de Tiberio Claudio Druso. Posteriormente, tras haber sido adoptado su hermano mayor[6] por la familia Julia, asumió el sobrenombre de Germánico. Siendo todavía un niño perdió a su padre y durante casi toda su infancia y adolescencia padeció diversas y persistentes enfermedades hasta el extremo de que, consumido de cuerpo y espíritu, ni siquiera al ir creciendo en edad se le consideró capacitado para ningún cargo público o privado. Durante mucho tiempo, incluso después de alcanzar la mayoría de edad, se le mantuvo bajo la tutela de otra persona y de un preceptor, del que se queja en un escrito, afirmando que se le había impuesto adrede un hombre rudo, antiguo mozo de cuadra, para que, con cualquier pretexto, le castigase con la máxima crueldad. Debido a esa misma falta de salud, presidió vestido con una especie de manto con capucha —una insólita forma de vestir— los juegos de gladiadores que ofreció junto con su hermano en honor de su padre y, el día que vistió la toga viril, fue llevado en litera al Capitolio, pero alrededor de la media noche y sin las habituales ceremonias.