Vida de los doce Cesares
Vida de los doce Cesares XVII. Cuando se le comunicó esta noticia, Galba, convencido de que se le menospreciaba, no tanto por su avanzada edad cuanto por carecer de hijos, de repente, entre la multitud de personas que acudían a saludarle, tomó de la mano a Pisón Frugi Liciniano, egregio e ilustre joven, a quien desde hacía tiempo había dado grandes muestras de cariño y en su testamento le había designado siempre heredero de sus bienes y de su nombre, y, dándole el nombre de hijo, lo llevó al campamento y lo adoptó como tal ante la asamblea de soldados; pero tampoco entonces hizo mención alguna sobre los donativos al ejército. Con ello proporcionó a Marco Salvio Otón una oportunidad todavía mejor de llevar a término sus proyectos durante los seis días que siguieron a esta adopción.