Vida de los doce Cesares
Vida de los doce Cesares XVII. Sumamente generoso con toda clase de personas, completó la fortuna de algunos senadores[41], mantuvo con una pensión anual de quinientos mil sestercios a los ex cónsules arruinados, reconstruyó, mejorándolas, las ciudades de todo el orbe que habían sido asoladas por terremotos o incendios y favoreció al máximo a los hombres de talento y a las artes.
XVIII. Fue el primero en instituir, a expensas del fisco, una pensión anual de cien mil sestercios para los retóricos latinos y griegos; obsequió también con un considerable donativo en dinero a los poetas ilustres, a los artistas y al restaurador de la Venus de Cos y del Coloso[42]. Ofreció también una importante recompensa por su idea a un ingeniero que prometía que, con muy poco coste, transportaría unas enormes columnas al Capitolio, pero abandonó el proyecto después de decirle que «le dejara alimentar a su pueblo más necesitado».