Vida de los doce Cesares
Vida de los doce Cesares LIII. Ni sus propios enemigos negaron su extraordinaria moderación con el vino. Pertenece a Marco Catón la afirmación de que «César ha sido el único entre todos que, estando sobrio, se alzó en armas para destruir el Estado». Cayo Opio nos cuenta que era tan poco exigente también con respecto a la comida que, en cierta ocasión, habiéndoles servido un huésped aceite rancio, como si fuera fresco, mientras todos los comensales lo rechazaron, tan sólo César pidió incluso más aceite, para que no pareciese que tachaba a su huésped de negligente o poco educado.