Cuento de un tonel
Cuento de un tonel La primera es que la crÃtica, contrariamente a todas las otras facultades del intelecto, se ha considerado siempre como la más auténtica y la mejor, siempre y cuando sea la primerÃsima conclusión de la mente del crÃtico, del mismo modo que los cazadores tienen a su primer objetivo como el más seguro, y rara vez dejan de errar el tiro cuando no esperan a una segunda ocasión. La segunda es que los verdaderos crÃticos son conocidos por su talento para aglomerarse en torno a los más nobles escritores, hacia los cuales se sienten atraÃdos simplemente por instinto, como un ratón por el mejor queso, o como una avispa por el fruto más vistoso. AsÃ, cuando el rey va a caballo, es seguro que sea él la persona más ensuciada de la comitiva, y que aquellos que más le cortejan sean los que acaben por salpicarle más.
Por último, un verdadero crÃtico, cuando examina un libro, es como un perro en un festÃn, cuyos pensamientos y cuyo estómago están plenamente pendientes de lo que le arrojan los comensales y, en consecuencia, propende a gruñir más cuantos menos huesos van quedando.