Cuento de un tonel
Cuento de un tonel Yo deseo que aquellos a quienes los sabios de la posteridad designen como comentaristas de este elaborado tratado procedan con gran precaución sobre ciertos puntos oscuros, donde todos los que no sean vere adepti pueden correr el peligro de extraer conclusiones temerarias y apresuradas, especialmente en algunos párrafos misteriosos, donde, en aras de la brevedad, se han añadido ciertos arcana, que habrán de comentarse separadamente. Y estoy seguro de que los futuros hijos de ese arte agradecerán en mi memoria ese innuendo tan grato y provechoso.