Los Viajes de Gulliver
Los Viajes de Gulliver Era preciso dar esta explicación al lector, sin la cual se hubiese visto tan desorientado como yo, para comprender el proceder de estas gentes cuando me condujeron por las escaleras hasta la parte superior de la isla y de allí al palacio real. Mientras subíamos olvidaron numerosas veces lo que estaban haciendo, y me abandonaron a mí mismo, hasta que les despertaron la memoria los respectivos mosqueadores, pues aparentaban absoluta indiferencia a la vista de mi vestido y mi porte extranjero y ante los gritos del vulgo, cuyos pensamientos y espíritu estaban más desembarazados.