Los Viajes de Gulliver

Los Viajes de Gulliver

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

He aquí otra costumbre con la que no puedo mostrarme del todo conforme: cuando el rey determina dar muerte a alguno de sus nobles de suave e indulgente manera, manda que sea esparcido por el suelo cierto polvo obscuro de mortífera composición, y que infaliblemente mata a quien lo lame en el término de veinticuatro horas. Pero, haciendo justicia a la gran clemencia de este príncipe y al cuidado que tiene con la vida de sus súbditos -en lo que sería muy de desear que le imitasen los de Europa-, ha de decirse en su honor que hay dada severa orden para que después de cada ejecución de éstas se frieguen bien las partes del suelo inficionadas, y si los criados se descuidasen correrían el peligro de incurrir en el real desagrado. Yo mismo oí al rey dar instrucciones para que se azotase a uno de sus pajes porque, correspondiéndole ocuparse de la limpieza del suelo después de una ejecución, dejó de hacerlo por mala voluntad, y efecto de esta negligencia, un joven caballero en quien se fundaban grandes esperanzas, al ser recibido en audiencia fue desgraciadamente envenenado, sin que en aquella ocasión estuviese en el ánimo del rey quitarle la vida. Pero este buen príncipe era tan benévolo, que perdonó los azotes al pobre paje bajo la promesa de que no volvería a hacerlo sin órdenes especiales.



👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker