El estado judÃo
El estado judÃo ¿No se dirá que muestro un camino por el que se nos podrÃa perjudicar? Protesto contra esto de la manera más enérgica. Lo que yo propongo sólo puede ser realizado con el libre consentimiento de la mayorÃa de los judÃos. Puede llevarse a cabo contra la voluntad de algunos grupos, hasta contra la de los grupos de judÃos más poderosos actualmente, pero nunca, absolutamente nunca, con una oposición del Estado, contra todos los judÃos. Ya no se puede suprimir la igualdad de los judÃos ante la ley, donde existe; pues el sólo intentarlo arrojarÃa inmediatamente a todos los judÃos, pobres y ricos, a los partidos subversivos. El comienzo oficial de injusticia contra los judÃos, provoca, en todas partes, crisis económicas. No pueden, pues, hacer nada eficaz contra nosotros si no quieren hacerse mal a sà mismos. Con esto aumenta cada vez más el odio. Los ricos no lo sienten tanto. ¡Pero nuestros pobres! Que se pregunte a nuestros pobres que, desde que recrudeció el antisemitismo, se empobrecieron más que nunca.