Ana Karenina

Ana Karenina

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

–No te acerques tanto al hornillo –insistió su madre.

À propos de Vareñka –dijo Kitty, hablando en francés, como hacían siempre cuando querían que Agafia Mijailovna no les entendiese–, no sé por qué me parece, mamá, que hoy va a decidirse algo. Ya sabe usted a lo que me refiero. ¡Cuánto me alegraría!

–¡Vaya casamentera –dijo Dolly–, ¡Y con cuánta habilidad y prudencia arregla sus entrevistas!

–Dígame lo que opina, mamá.

–¿Qué voy a opinar? Él –por «él» sobreentendían siempre a Sergio Ivanovich– puede aspirar al mejor partido de Rusia. Aunque ya no es muy joven, todavía muchas le aceptarían con gusto. Vareñka es muy buena, pero él podía…

–Creo que es imposible imaginar una mejor que ella. Primero, porque es encantadora… –empezó Kitty, doblando un dedo.

–Desde luego a él le gusta mucho. Eso es verdad –confirmó Dolly.

–Además él goza en el gran mundo de una situación que le permite casarse con quien quiera, dejando de lado consideraciones de fortuna y de posición. Sólo necesita una cosa: una esposa buena, simpática, tranquila…

–Desde luego, con ella puede uno vivir muy tranquilo –afirmó Dolly.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker