Ana Karenina

Ana Karenina

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Capítulo 18

 

Ana miraba el rostro de Dolly, delgado, con huellas de cansancio y polvo del camino en las arrugas. Iba a decir lo que estaba pensando (que Dolly había adelgazado mucho), pero recordó que ella estaba mucho más guapa que antes (la misma mirada admirativa de su cuñada se lo había advertido), suspiró, y en vez de ello, se puso a hablar de sí misma.

–Me miras –dijo– y piensas si puedo ser feliz en mi situación. Pues bien: da vergüenza confesarlo, pero, sí, soy feliz, imperdonablemente feliz. Me ha sucedido una cosa maravillosa; algo así como despertar de un sueño espantoso y darme cuenta de que todo aquello que me aterraba era cosa de un sueño. Yo he despertado de mi pesadilla. Pasé por momentos dolorosos, aterradores, pero ahora, sobre todo, desde que estamos aquí, ¡soy tan feliz!

Y, sonriendo tímidamente, dirigió sus ojos al rostro de Daria Alejandrovna, con mirada interrogadora.

–Estoy muy contenta –contestó Dolly, sonriendo, aunque con poco entusiasmo–. Estoy muy contenta, sí, por ti. ¿Por qué no me has escrito?

–¿Por qué? Porque no me atrevía a hacerlo. Te olvidas de mi situación.

–¿Conmigo no te atreviste? Si hubieses sabido como yo… Considero que…


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker