Ana Karenina

Ana Karenina

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

–Pardon, j'en ai tout plein les poches –contestó éste, sonriendo, a introduciendo los dedos en los bolsillos del chaleco.

–Pero ha llegado usted demasiado tarde –insistió Ana, secándose la mano derecha, que el caballo le había llenado de baba al tomar el azúcar–. ¿Y por cuánto tiempo has venido? –preguntó a Dolly–. ¿Por un día? Eso es imposible.

–Así lo he prometido. Además, los niños… –quiso explicar Daria Alejandrovna.

–No, Dolly, queridita. Bueno, ya lo veremos… Vamos, vamos.

Y Ana llevó a su cuñada a la alcoba que le destinaban.

No tenía aquella habitación la solemnidad que Vronsky había propuesto, y Ana se creyó obligada a excusarse por no proporcionarle otra mejor, y no obstante, estaba amueblada con un lujo que Dolly no había visto en parte alguna y que le recordaba las de los mejores hoteles del extranjero.

Ana llevaba todavía puesto su traje de amazona. Dolly no había recompuesto aún su rostro, fatigado, cubierto de polvo por el viaje. Pero charlaban animadamente.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker