Ana Karenina
Ana Karenina En el mes de octubre tenían que celebrarse las elecciones de la Nobleza en la provincia de Kachin, donde estaban las propiedades de Vronsky, Sviajsky, Kosnichev, Oblonsky y una pequeña parte de las de Levin.
Por las personas que tomaban parte en ellas y otras circunstancias, estas elecciones atraían la atención general. De ellas se hablaba mucho, y se hacían grandes preparativos, y habitantes de Moscú, San Petersburgo y aun del extranjero, se trasladaron allí para tomar parte en ellas.
Hacía mucho tiempo que Vronsky había prometido a Sviajsky asistir, y diez días antes de las elecciones, éste, que le visitaba con mucha frecuencia, fue a buscarle a sus tierras.
La víspera, entre Vronsky y Ana se había producido una discusión con motivo de este viaje.
Era el de otoño, el tiempo más triste y aburrido para la vida en el campo. Por esto calculaba Vronsky que su ausencia había de ser desagradable a Ana y, preparado ya para la marcha, se la anunció con una expresión fría y decidida, como nunca empleara hasta entonces con ella.
Pero, con gran sorpresa suya, Ana recibió la noticia con gran tranquilidad; sólo le preguntó cuándo pensaba volver y se limitó a sonreír cuando él la miró con atención y sin comprenderla.