Ana Karenina
Ana Karenina
Esteban Arkadievich iba a marcharse ya cuando entró Korney y anunció:
–Sergio Alexievich.
–¿Quién es este Sergio Alexievich? –preguntó Esteban Arkadievich a Karenin, pero en seguida recordó y dijo:
–¡Ah! Sí, mi sobrino Serguey. Pensé que se trataba de algún jefe de un departamento ministerial…
«Ana me ha pedido que le vea», pensó también Oblonsky y recordó la expresión del rostro de su hermana, tímida y lastimera, cuando le había dicho, despidiéndose de él: «Haz por verle de cualquier modo. Entérate detalladamente de dónde está, quién está a su lado y, si esto fuera posible… ¿Verdad que es posible, Stiva, obtener el divorcio y tener a mi hijo conmigo?».
Esteban Arkadievich veía ahora que no podía ni siquiera pensar en tal cosa; de todos modos, se alegró de ver al menos a su sobrino y poder así dar noticias directas a su hermana.
Alexey Alejandrovich hizo presente a su cuñado que a Sergio no le decían nunca nada de su madre y le rogó que él se abstuviera asimismo de hablarle de ella.