Ana Karenina
Ana Karenina –¿Quiere usted leer Safe and Happy o Under the wing ?
Y sentándose de nuevo, abrió el libro diciendo:
–Es muy corto. Aquà está descrito el camino por el cual se llega a la fe y se adquiere una felicidad ultraterrena. El hombre que tiene fe no puede ser desgraciado aunque esté solo. Ya lo verá usted.
Lidia Ivanovna iba a empezar a leer cuando entró otro criado.
–¿Es la Borosdina? –preguntó la Condesa–. DÃgale que mañana a las dos.
Durante unos momentos Lidia Ivanovna quedó pensativa, mirando frente a sà con sus hermosos ojos, con una mirada distraÃda, desmayada sobre su pierna derecha la mano en que sostenÃa el libro, reteniendo con un dedo la página que iba a leer.
Luego, tras un suspiro, continuó la conversación.
–Sà ––dijo–. Asà obra la verdadera fe. ¿Conoce usted el caso de Mary Sanina? HabÃa perdido su hijo único y estaba desesperada. ¿Y qué sucedió? Pues que encontró a este amigo (y señalaba al libro) y ahora agradece a Dios la muerte de su niño. Ésta es la felicidad que nos da la fe.