Ana Karenina

Ana Karenina

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Experimentaba la misma sensación de un hombre a quien arrancan una muela que le hubiese estado atormentando desde mucho tiempo. Tras el terrible sufrimiento y la sensación de haberle arrancado algo enorme, algo mayor que la propia cabeza, el paciente nota de pronto, y le parece increíble tal felicidad, que ya no existe lo que durante tanto tiempo le amargaba la vida, lo que absorbía toda su atención, y que ahora puede revivir, pensar e interesarse en cosas distintas a su muela.

Tal era el sentimiento de Alexey Alejandrovich. El dolor fue terrible e inmenso, pero ya había pasado, y ahora sentía que podía vivir y pensar de nuevo sin ocuparse sólo de su esposa.

«Es una mujer sin honor, sin corazón, sin religión y sin moral. Lo he sabido y lo he visto siempre, aunque por compasión hacia ella procuraba engañarme», se dijo.

Y en efecto, le parecía haberlo visto siempre. Recordaba los detalles de su vida juntos, y éstos, aunque antes no le parecieron malos, ahora a su juicio demostraban claramente la perversidad de su esposa.

«Me equivoqué al unir su vida a la mía, pero en mi error no hay nada indigno, por lo que no tengo por qué ser desgraciado. La culpa no es mía, sino suya», se dijo. «Ella no existe ya para mí.»


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker