Ana Karenina
Ana Karenina –No lo son porque, desde su nacimiento, no tienen ni han tenido una situación independiente. No nacieron en esa proximidad a las alturas en que hemos nacido tú y yo. A ellos se les puede comprar con dinero o con halagos. Y, para poder sostenerse, tienen que inventar la necesidad de una doctrina, desarrollar un programa o un pensamiento en el que no creen y que es pernicioso. Pero para ellos sus doctrinas son el modo de gozar de un sueldo y de una residencia oficial. Cela n'est pas plus malin que ça , cuando ves su juego. Quizá yo sea más tonto y peor que ellos, aunque no veo por qué lo voy a ser. Pero tú y yo tenemos una ventaja muy importante: que a nosotros es más difÃcil compramos. Y gente asà es más necesaria que nunca.
Vronsky escuchaba con atención, menos atento al sentido de las palabras que al modo que tenÃa Serpujovskoy de exponerlas, a su pensamiento de luchar ya contra el poder y a la manifestación de sus simpatÃas y antipatÃas en este punto. Mientras el otro poseÃa ideas al respecto, Vronsky no ponÃa interés más que en los asuntos de su escuadrón.
Vronsky reconocÃa que Serpujovskoy podÃa ser fuerte por su facultad de pensar, de ver las cosas claras, por aquella inteligencia y don de palabra tan raros en el ambiente en que vivÃa. Y, por vergüenza que le causara, Vronsky en este sentido envidiaba a su camarada.