Ana Karenina

Ana Karenina

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

–¿Para que me vendan en pública subasta lo último que me quede? No, gracias.

–No estoy conforme con que sea posible y necesario elevar el nivel de la economía rural –dijo Levin–. Yo me ocupo de ello, tengo medios, y, sin embargo, no consigo nada. Ni sé para quién son útiles los bancos. Por mi parte, en todo lo que he gastado dinero he tenido pérdidas: en los animales, pérdidas; en las máquinas, pérdidas.

–Lo que dice usted es muy cierto –afirmó, riendo con satisfacción, el propietario de los bigotes canosos.

–Y no sólo me pasa a mí –continuó Levin–. Puedo nombrar otros propietarios que dirigen sus propiedades de una manera racional. Todos, con raras excepciones, tienen pérdidas en sus fincas. Díganos: ¿gana usted con su propiedad? –preguntó a Sviajsky. Y en seguida notó en los ojos de éste la momentánea expresión de temor que notaba siempre que trataba de penetrar más allá de las habitaciones de recibir del cerebro de Sviajsky.



👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker