Cuentos populares
Cuentos populares Éste es un mal que no tiene remedio. Nos hallamos sumidos en un abismo tal de embustes, que es necesario, para que nos enteremos de la verdad, que nos caiga una teja sobre la cabeza, como me sucedió a mÃ. ¡Qué situación más embrollada! Entre mil futuros maridos, lo mismo entre los pertenecientes al pueblo que en nuestra clase, costarÃa mucho trabajo hallar a uno solo que no haya estado en contacto con mujeres lo menos una docena de veces. Según parece, abundan hoy los jóvenes castos que comprenden y saben que este asunto no es una broma, sino algo sumamente serio. ¡Que Dios los proteja! En mi época no se encontraba más que uno por mil.