Cuentos populares
Cuentos populares He aquà la verdad, y he aquà cuál es la actitud de las mujeres. Una dice que su médico de cabecera es excelente: «¡Cualquier cosa! —exclama otra—; ¡vaya un médico, que mató a Fulano!». Y viceversa. Presentadle a nuestras señoras un médico de aldea y no tendrán en él la menor confianza; llamad por el contrario a otro médico que gaste coche, que adquirió los mismos conocimientos que el otro en los mismos libros, aulas y clÃnicas, pero que pide cien rublos por visita, y en este último tendrán confianza absoluta.