Cuentos populares
Cuentos populares —¡Por Dios, Vassia, que se está muriendo! Ivan Zakharievitch lo ha dicho.
Ivan Zakharievich era su médico y consejero.
—¿Está aqu� —pregunté, y todo el odio que me inspiraba mi mujer se despertó—. ¿Qué hacer?
—Vaya a verla, Vassia. ¡Oh! ¡Quién podÃa pensarlo! ¡Qué cosa más horrorosa!
—¿Ir a verla? —exclamé, y en seguida se me ocurrió la idea de acudir a su lado y de que debÃa ser asÃ, cuando un marido, como yo, mataba a su mujer. Las emociones fuertes iban a comenzar de nuevo y resolvà ir, pero con el decidido propósito de no inmutarme.
—Espere, pues, a que me calce —le dije a mi cuñada—; no es correcto que vaya asÃ.