Cuentos populares
Cuentos populares «¿Quién ha muerto?».
Y ella me contestó:
«Mi marido, a quien los soldados de Seman mataron en la guerra».
Yo pensaba que los soldados iban a cantar solamente canciones y he aquà que han matado a un hombre cruelmente. No quiero darte más.
Y se obstinó Y no hizo más soldados.
Entonces Tarass el Panzudo suplicó a Iván el Imbécil que le diese más oro.
Iván movió la cabeza, negativamente.
—No te haré más sin razón justificada.
—¡Cómo! ¿No fue ésta tu promesa?
—Es cierto, pero es inútil. No te doy más oro.
—¿Y por qué, imbécil, no has de darme más?
—Porque con tu oro quitaron la vaca a Mikhailovna.
—¡Cómo que se la quitaron!
—¡SÃ, se la quitaron! Mikhailovna tenÃa una vaca; sus hijos bebÃan leche. Pero he aquà que uno de estos dÃas sus hijos vinieron a pedirme leche. Y como yo les preguntase dónde estaba la vaca, me contestaron:
«El administrador de Tarass el Panzudo ha venido, ha dado a nuestra madre tres piezas de oro y ella le entregó la vaca; ya no tenemos qué beber».