Cuentos populares
Cuentos populares Así lo hizo, y, una vez se hubo trasladado con su madre aquel caserón, se consagró, con calor y al mismo tiempo con cautela, a los asuntos de la finca.
De ordinario se piensa que los conservadores más vulgares son los viejos y que los innovadores son jóvenes. Esto no es muy justo. Los conservadores más vulgares son los jóvenes. Los jóvenes que quieren vivir, pero que no piensan ni tiene tiempo para pensar en cómo hay que vivir, y que por eso toman como modelo lo que han encontrado.