Cuentos populares
Cuentos populares Muy cerca ya la primavera, llegó a Semiónovskoe con el propósito de dar una vuelta y tomar sus disposiciones en relación con la finca; quería ver, sobre todo, cómo marchaba el arreglo de la casa con vistas a la boda.
María Pávlovna no estaba contenta con la elección se su hijo, pero sólo porque no era un partido tan brillante como hubiera podido serlo y porque Varvara Alexéievna, la futura consuegra, no le agradaba. No sabía ni podía afirmar si era buena o mala, porque desde el primer momento vio que no era una mujer comme il faut, una lady, según María Pávlovna se decía, y esto la disgustaba. Estimaba este decoro por costumbre, sabía que Evgueni era muy sensible al particular y preveía que ello iba a dar lugar a muchos contratiempos. En cuanto a la muchacha, le agradaba, principalmente porque agradaba a Evgueni. Tendría que quererla. Y María Pávlovna estaba dispuesta a quererla sinceramente.