Cuentos populares
Cuentos populares Lisa volvió con la crema. Evgueni tomaba el café y escuchaba taciturno. Estaba acostumbrado a estas conversaciones, pero la de ahora le irritaba por su falta de sentido. Quería reflexionar sobre lo que había sucedido y este parloteo le molestaba. Después de tomar el café, Varvara Alexéievna se retiró de mal humor. Se quedaron solos Lisa, Evgueni y María Pávlovna. Y la conversación se deslizó por cauces sencillos y agradables. Pero Lisa, a quien el amor hacía muy sensible, advirtió al momento, que algo atormentaba a Evgueni y le preguntó si le había ocurrido algo desagradable. Él no se hallaba preparado para esa pregunta, vaciló ligeramente y contestó que no. Y la respuesta dejó aun más preocupada a Lisa. Algo le atormentaba, y le atormentaba mucho, eso se veía claro, como una mosca que ha caído en la leche, pero no decía de qué se trataba.