Cuentos populares
Cuentos populares Había pronunciado la palabra «excelencia» de un modo completamente distinto a como os lo figuráis, sin servilismos (eso no estaba de moda el año 56). Por lo general, solía llamar a ese viejo por el nombre y el patronímico. En aquel momento había empleado la palabra «excelencia», en parte, para burlarse de los que la decían y, en parte, para dar a entender que, aunque sabía con quién trataba, se permitía gastar alguna bromita. Desde luego había sido muy sutil.
—Acabo de enterarme de que ha vuelto Pierre Labazov. Viene de Siberia con toda su familia.
Pajtin pronunció estas palabras en el momento en que el viejo erraba otro golpe; decididamente tenía mala suerte.
—Si vuelve tan atolondrado como lo era al marcharse, no hay por qué celebrarlo —replicó el viejecito con aire sombrío, irritado por aquella incomprensible mala suerte.