Cuentos populares
Cuentos populares —Era uno de los de la bandada de los buenos… —comentó Pajtin todavÃa en tono inquisidor, dispuesto a dar a aquella cita un tono serio o irónico, según conviniera.
—¡Cómo! Labazov es uno de los hombres más notables de aquella época —empezó diciendo otro inteligente. En mil ochocientos diecinueve era abanderado del regimiento Semionovsky, lo enviaron al extranjero a llevar comunicados al duque Z***. Volvió en el año veinticuatro, año en que lo admitieron en la primera logia masónica. Todos los masones de aquella época se reunÃan en casa de D*** y en la de Labazov. Era muy rico. El prÃncipe J***, Fidor P***, e Iván P***, eran Ãntimos amigos suyos. Entonces su tÃo Visarion, con objeto de alejarlo de aquella sociedad, lo trasladó a Moscú.
—Perdone, Nikolai Stepanovich —le interrumpió uno de los presentes—, me parece que eso fue en el año veintitrés. Porque Visarion Labazov fue nombrado comandante del tercer Cuerpo de Varsovia en el veinticuatro. Quiso llevarse a su sobrino como ayudante, pero al negarse éste, se vio obligado a trasladarlo a Moscú. Pero, perdóneme, le he interrumpido.
—¡Oh, no se preocupe! Siga, siga…
—No, por favor.
—Le ruego que siga, debe de estar mejor enterado que yo; además, su memoria y sus conocimientos han quedado bien demostrados aquÃ.