Cuentos populares
Cuentos populares Se habla del provincialismo de las pequeñas ciudades, pero no existe peor provincialismo que el de la alta sociedad. En las provincias no hay personas nuevas, pero los provincianos están dispuestos a admitir a todas las que vengan; en la alta sociedad, en cambio, es muy raro que se admita a alguien, como se había hecho con los Labazov. En el caso de hacerlo, tales personas producen mayor sensación que las de las ciudades de provincia.