Cuentos populares
Cuentos populares Piotr Ivanovich parecía un hombre orgulloso, pero solo a los que no sabían ver a través de su aspecto externo una expresión de bondad y de sensibilidad indescriptibles. En aquel momento, incluso Natalia Nikolaievna admiró aquella solemnidad. Sonia sonrió con los ojos.
Llegaron a casa de María Ivanovna. Era la madrina de Labazov; una solterona diez años mayor que él.
Algún día relataré su historia: diré por qué no se casó y cómo transcurrió su juventud.