Cuentos populares
Cuentos populares —Pero vamos: ¿usted no ha corrido también en Kunavino con buenas mozas? —preguntó el abogado sonriendo.
—¡Eso es distinto! —repuso severamente el comerciante—. Adiós, —añadió levantándose del asiento.
Se envolvió en su capotón de paño, saludó, quitándose la gorra, cogió la maleta y salió del coche.