Cuentos populares
Cuentos populares Sentado en la mesa, con los pies puestos encima, un funcionario, en mangas de camisa, se desmelenaba los cabellos para demostrar que se divertía mucho. Al ver a Turbin, se desabrochó el cuello de la camisa y subió aún más las piernas. En una palabra con la llegada del conde, la orgía se animó.
Las gitanas, que se habían dispersado por la estancia, volvieron a sentarse en corro. El conde instaló en sus rodillas a Stioshka, la solista; y ordenó que sirvieran champaña.