Cuentos populares
Cuentos populares Los gitanos se disponÃan a empezar a cantar cuando entró Ilin con un fajo de billetes en la mano, y llamó al conde.
—Yo tenÃa quince mil rublos del Tesoro, y me has dado dieciséis mil trescientos, de manera que éstos son tuyos —dijo.
—Está bien, dámelos.
Mientras Ilin tendÃa el dinero a Turbin, lo miró tÃmidamente, abriendo la boca para decir algo; pero se cubrió de rubor hasta el punto de que se le saltaron las lágrimas. Se limitó a apoderarse de la mano de Turbin y estrechársela con fuerza.
—¡Déjame! Oye, Iliushka, te doy ese dinero; pero has de acompañarme cantando hasta las puertas de la ciudad.
Al decir esto, Turbin arrojó sobre la guitarra los mil trescientos rublos. En cambio, se olvidó de devolver al oficial de caballerÃa los cien que éste le diera la vÃspera.