Cuentos populares
Cuentos populares —¡Qué absurdo! Se alegrarán mucho de conocernos. Además, me he informado y sé que la hija es muy bonita… ¡Vámonos! —insistió el conde, en francés.
—Se lo ruego señores —dijo el antiguo oficial de caballerÃa, sólo para mostrar que habÃa comprendido y que también sabÃa hablar francés.