Cuentos populares
Cuentos populares Me resultó muy violenta la falsa interpretación que el capitán daba a mi propósito; pero no intenté desengañarlo.
—¿Y era valiente? —le pregunté.
—¡Cualquiera sabe! Siempre solÃa ir en vanguardia, siempre se hallaba donde habÃa peligro.
—Entonces, lo era —dije.
—No; el que uno se meta donde no lo llaman no significa que sea valiente…
—¿Qué es lo que llama usted ser valiente?
—¿Valiente? ¿Valiente? —repitió el capital, con la expresión del hombre al que se le presenta por primera vez semejante pregunta—. Es valiente el que se conduce como debe —concluyó, después de pensar un poco.
Recordé que Platón, define la valentÃa diciendo que es el conocimiento de lo que se debe temer y de lo que no se debe temer. A pesar de que la definición del capitán era vulgar y la habÃa expresado de un modo confuso, pensé que la idea básica de ambos no era tan diferente como parecÃa a simple vista. Incluso la definición del capitán era más justa que la del filósofo griego, porque, de haber podido expresarlo como Platón, probablemente habrÃa dicho que es valiente el que teme sólo lo que se debe temer y no se teme lo que no se debe temer.
Quise explicar mi idea al capitán.