Cuentos populares
Cuentos populares El francés que dijo en Waterloo: «La garde meurt, mais ne se rend pas» (la guardia muere, pero no se rinde) y otros hèroes, franceses en su mayoría, que dijeron frases célebres, eran valiente; pero entre su valentía y la del capitán existe una diferencia. Si en alguna ocasión brotara una palabra grande del alma de mi héroe, estoy seguro de que no la pronunciaría; en primer lugar, porque temería echar a perder con ella un acto grandioso y, en segundo, porque cuando un hombre siente que posee las fuerzas necesarias para realizar una gran acción, no le hacen falta palabras de ninguna clase. A mi juicio, éste es el elevado rasgo característico de la valentía rusa… ¿Y como no ha de dolerle el corazón a un ruso cuando oye decir a los militares jóvenes triviales frases, en francés, con las que pretenden imitar a la antigua caballería francesa…?
De pronto, por el lado en que se encontraba el apuesto alférez con su sección, se oyó un hurra no muy fuerte, pero hostil. Al volverme, vi unos treinta soldados que, con el fusil en la mano y la mochila a la espalda, corrían por el campo labrado. Tropezaban, pero no dejaban de avanzar gritando. Delante de ellos con el sable desenvainado, galopaba el joven alférez.