El Evangelio abreviado
El Evangelio abreviado 20. Sólo ensucia al hombre lo que sale del hombre, de su alma.
21. Porque del alma del hombre sale el mal: la lujuria, la obscenidad, el asesinato, el robo, la codicia, la cólera, el engaño, la impudicia, la envidia, la calumnia, el orgullo y toda suerte de estupidez.
23. Todo este mal viene del alma del hombre y sólo esto puede embrutecer al hombre».
JN 2:
13. Después de esto llegó la pascua y Jesús se vino a Jerusalén y entró al templo.
14. En el atrio del templo había ganado: vacas, toros, carneros y habían hecho viveros con palomas y, tras los puestos, había cambistas con dinero. Estos animales se mataban y se ofrecían al templo. En esto consistía la adoración de los judíos, según las enseñanzas de los maestros de la ley ortodoxos.
15. Entró en el templo Jesús, trenzó un látigo, expulsó a todo el ganado del atrio, liberó a todas las palomas y desparramó todo el dinero.
16. Y ordenó que nada de esto se llevara al templo.