Guerra y Paz

Guerra y Paz

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—Ma délicieuse! Cómo se ruboriza— dijo Elena. —Venga sin falta. Si vous aimez quelqu'un, ma délicieuse, ce n'est pas une raison pour se cloîtrer. Si même vous êtes promise je suis sûre que votre promis aurait désiré que vous alliez dans le monde en son absence plutôt que de dépérir d'ennui.[329]

“Sabe, pues, que estoy prometida, es decir, que ha hablado de eso con su marido, con Pierre, que es tan justo —pensó Natasha—. Habrán hablado y se habrán reído. Es decir, que no tiene importancia.†Y de nuevo, bajo la influencia de Elena, lo que antes le parecía terrible ahora se volvió sencillo y natural. “Y ella, tan grande dame y tan agradable, me quiere de veras. ¿Por qué no voy a divertirme?â€, siguió pensando, mirando a Elena con los ojos muy abiertos.

María Dmítrievna volvió a la hora de la comida, taciturna y seria; era evidente que había sufrido una derrota en casa del príncipe Bolkonski. Estaba demasiado alterada después del choque para contar lo ocurrido con tranquilidad. A las preguntas del conde, replicó que todo había ido bien y que se lo contaría al día siguiente. Cuando supo la visita de la condesa Bezújov y su invitación, María Dmítrievna dijo:

—No me gusta la amistad de la Bezújov y no te la aconsejo; pero si lo has prometido— y se volvió a Natasha, —ve, distráete.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker