Guerra y Paz
Guerra y Paz L'homme de beaucoup de mérite, pese a su deseo de conseguir su propósito, no pudo reprimirse y recordó al prÃncipe Vasili su opinión de dÃas antes. (Esto era descortés para el prÃncipe Vasili, dicho en la sala de Anna Pávlovna y en presencia de la dueña, que acogÃa con tanto júbilo la noticia. Mas, no pudo dominarse.)
—Mais on dit qu'il est aveugle, mon prince[383]— dijo, recordando al prÃncipe Vasili sus propias palabras.
—Allez, donc, il y voit assez— replicó rápidamente el prÃncipe con voz de bajo, tosiendo un poco: era la misma voz y la misma tosecilla con que resolvÃa todas las dificultades. —Allez, il y voit assez[384]— repitió. —Pero además, lo que me alegra es que el Zar le haya concedido el mando supremo sobre todos los ejércitos y sobre todos los territorios, un poder como nunca tuvo un general en jefe: es otro autócrata— concluyó con una sonrisa de triunfo.
—¡Dios lo quiera! ¡Dios lo quiera!— dijo Anna Pávlovna.
L'homme de beaucoup de mérite, todavÃa novato en la sociedad cortesana, creyó halagar a su anfitriona defendiendo su anterior opinión: