Guerra y Paz
Guerra y Paz Dron replicó que aquellos campesinos tenÃan ocupadas sus caballerÃas en las labores del campo; Alpátich nombró a otros, pero ésos, según el stárosta, no tenÃan caballos: unos fueron requisados para el ejército; otros estaban agotados, algunos habÃan muerto por falta de forraje. El stárosta creÃa que era imposible reunir los caballos, no ya para el convoy, sino para los coches de la princesa.
Alpátich miró atentamente a Dron y frunció el entrecejo. Asà como Dron era un stárosta ejemplar, Alpátich, que llevaba veinte años gobernando las fincas del prÃncipe Bolkonski, era un administrador perfecto. PoseÃa la facultad de entender en máximo grado las necesidades y los instintos de las gentes con quienes trabajaba: por ello resultaba un administrador excelente. Al mirar a Dron comprendió de inmediato que sus respuestas no eran reflejo de sus pensamientos, sino de un estado de opinión general entre los campesinos de Boguchárovo, que influÃa también en él. SabÃa también que Dron, enriquecido y odiado por la comunidad, vacilaba entre dos bandos: el de los señores y el de los campesinos. Esa vacilación estaba patente en su mirada. Por esto Alpátich se le acercó con el ceño fruncido.