Guerra y Paz

Guerra y Paz

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

El ayudante de campo, que había entrado en el dormitorio para informarlo sobre el número de prisioneros del día anterior, permanecía en la puerta, esperando la orden de retirarse. Napoleón, con el ceño fruncido, miró de reojo al ayudante.

—Point de prisonniers!— repitió las palabras del ayudante. —Ils se font démolir. Tant pis pour l'armée russe…— dijo. —Allez toujours, allez ferme— continuó, encorvándose y ofreciendo sus grasientos hombros. —C'est bien! Faites entrer M. de Beausset, ainsi que Fabvier[410]— dijo al ayudante, despidiéndolo con un movimiento de cabeza.

—Oui, Sire— y el ayudante de campo desapareció tras la puerta de la tienda.

Los dos ayudas de cámara vistieron rápidamente a Su Majestad. En seguida, Napoleón, con su azul uniforme de la Guardia, pasó, con pasos resueltos, a la cámara vecina.

De Beausset preparaba con precipitación el regalo que traía de parte de la Emperatriz; lo había colocado sobre dos sillas, frente a la puerta por donde debía entrar Napoleón. Pero éste se había vestido tan pronto y había entrado tan de prisa que lo encontró en plenos preparativos.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker