Guerra y Paz

Guerra y Paz

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Su primera hazaña, que le costó inmensos esfuerzos y le dio plenos poderes, fue el embalaje de los tapices. En la casa del conde había gobelinos y tapices persas de gran valor. Cuando Natasha se puso a la tarea había dos cajones abiertos; uno casi lleno de porcelana y el otro de tapices. Quedaba todavía mucha porcelana sobre la mesa y aún trajeron más de la despensa. Había que llenar un tercer cajón y los criados fueron a buscarlo.

—Espera, Sonia; lo embalaremos todo aquí— dijo Natasha.

—Es imposible, señorita; ya lo hemos intentado— dijo el cantinero.

—Espera, por favor— y Natasha se puso a sacar rápidamente del cajón los platos y fuentes envueltos en papel. —Hay que meter esos platos aquí entre los tapices— explicó.

—¡Ojalá cupieran los tapices en tres cajones!

—No, no, espera, por favor.

Y Natasha rehízo el embalaje con habilidad.

—Esto no hace falta— y se refería a los platos de Kiev. —Eso sí, con los tapices— y sacó unos platos de Sajonia.

—Déjalo, Natasha, nosotros lo haremos— dijo Sonia con tono de reproche.

—Déjelo, señorita— repitió el cantinero.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker