Guerra y Paz
Guerra y Paz —¡Vaya postura! ¿Dónde está el pie? ¿Dónde?— gritó el comandante de regimiento con voz dolorida a Dólojov, que vestÃa capote azul, cuando todavÃa lo separaban de él cinco hombres.
Dólojov enderezó lentamente la pierna doblada y con ojos claros e insolentes miró a la cara del general.
—¿Por qué llevas capote azul? ¡Fuera!… ¡Sargento! ¡Que vuelva a vestirse ese… mi…!— no tuvo tiempo de terminar.
—Mi general, estoy obligado a cumplir las órdenes, pero no a soportar…— lo atajó rápidamente Dólojov.
—¡En las filas no se habla!… ¡No se habla, no se habla!…
—No estoy obligado a soportar ofensas— terminó Dólojov con alta y sonora voz.
Los ojos del general y el soldado se encontraron. El general guardó silencio y tiró enfadado de su apretado fajÃn:
—Haga el favor de quitarse ese capote… se lo ruego— dijo, alejándose.