Guerra y Paz
Guerra y Paz Salieron a la montaña opuesta, desde la cual ya se veÃa a los franceses. El prÃncipe Andréi se detuvo a observar.
—Aquà tenemos una baterÃa nuestra— dijo el oficial de Estado Mayor, indicando el punto más alto; —la manda aquel tipo estrafalario que estaba descalzo. Desde allà se ve todo bien; vamos, prÃncipe.
—Se lo agradezco mucho, pero ahora puedo seguir solo— dijo el prÃncipe Andréi, que deseaba desembarazarse del oficial. —No se moleste más, por favor.
Se alejó el oficial y el prÃncipe Andréi quedó solo.