La Muerte de Ivan Ilich
La Muerte de Ivan Ilich Desde entonces Iván Ilich empezó a llamar alguna vez a Guerásim para que le sostuviera los pies, apoyándolos en los hombros, y se aficionó a charlar con él. Guerásim hacÃa lo que le ordenaba de buena gana, con agilidad, sencillez y una bondad que conmovÃa a Iván Ilich. La salud, el vigor y las ganas de vivir le ofendÃan en todos los demás, pero en el caso de Guerásim esas cualidades, lejos de entristecerle, le aquietaban.