Resurrección
Resurrección Esta horrible transformación se habÃa producido sólo porque habÃa dejado de creer en sà mismo para creer en los demás, aquella forma de vivir era demasiado difÃcil: para creer en sà era preciso resolver cualquier problema no en favor de su yo animal —que buscaba placeres fáciles—, sino casi siempre en contra. Creyendo en los demás, no habÃa nada que resolver, todo estaba resuelto ya y para siempre en contra del yo espiritual y en favor del yo animal. Por si era poco, al creer en sà se exponÃa a que la gente le censurara; al creer en los demás, contaba con la aprobación de quienes le rodeaban.