Resurrección
Resurrección El sustituto del fiscal, satisfecho del éxito inesperado con lo referente a Máslova, atribuyéndolo a su elocuencia, consultó unos papeles.
—Creo que a Simón Kartinkin le condenarán conforme al artÃculo 1452 y el párrafo 4 del artÃculo 1453; a Efimia Bochkova, con arreglo al artÃculo 1659, y a Katerina Máslova, con arreglo al artÃculo 1454.
Todas estas condenas eran las más severas que podÃan aplicarse.
—El Tribunal se retira para deliberar —dijo el presidente, levantándose.
Todos se levantaron después de él y con cierto alivio y la agradable sensación de haber cumplido una buena obra, empezaron a salir o deambular por la sala.
—Pero nosotros, padrecito, hemos mentido vergonzosamente —dijo Piotr GuerasÃmovich acercándose a Nejliúdov, a quien el presidente estaba contando algo—. La hemos encaminado a trabajos forzados.
—¿Qué dice usted? —gritó Nejliúdov, sin percatarse de la desagradable familiaridad del profesor.
—Claro que sà —contestó—. Hemos omitido poner en la respuesta «culpable, pero sin intención de causar la muerte». Acaba de decirme el secretario que el sustituto del fiscal pide quince años de trabajos forzados.
—SÃ, ése ha sido nuestro fallo —dijo el presidente.