Resurrección
Resurrección —Bueno, yo no pienso así. De todos modos le ruego que me ayude a alquilar el piso y a recoger los muebles. Y no se enfade conmigo. Le estoy muy agradecido por todo.
Cosa extraña: desde el momento en que Nejliúdov comprendió que era un miserable y sintió repulsión de sí mismo, dejó de despreciar a los demás. Por el contrario, experimentó respeto y afecto por Agrafena Petrovna y por Korniéi. Hubiera querido humillarse ante Korniéi, pero la actitud de éste era tan respetuosa que no se atrevió a hacerlo.
Camino del Juzgado, pasando por las mismas calles, en el mismo coche, a Nejliúdov le extrañaba hasta qué punto se sentía ahora un hombre completamente distinto.