Resurrección
Resurrección La capilla de la prisión había sido restaurada y adornada a expensas de un rico comerciante, que había invertido en ello unas cuantas decenas de miles de rublos. Toda ella brillaba con colores vivos y dorados.
Durante algún tiempo reinó el silencio y sólo se oía sonarse, toser, el grito de los niños y, de vez en cuando, el ruido de las cadenas. De pronto, los detenidos que estaban en el centro de la capilla se movieron apretándose unos contra otros, dejando un camino en el centro, por el cual pasó el director y se colocó delante de todos en el centro de la capilla.