Resurrección
Resurrección —Bueno, verás, las comunicaciones con los polÃticos se conceden únicamente a los familiares, pero te daré un permiso general. Je sais que vous n’abuserez pas.[35] ¿Cómo se llama tu protegée?[36] ¿Bogodújovskaya? Elle est jolie?[37]
—Hideuse.[38]
Máslennikov movió la cabeza con desaprobación. Se acercó a la mesa y en un papel con membrete escribió con destreza: «Autorizo al portador de ésta, el prÃncipe Dimitri Ivánovich Nejliúdov, una entrevista en la oficina de la cárcel con la reclusa Máslova, y también con la practicante Bogodújovskaya», estampó su firma e hizo una rúbrica muy complicada.
—Ya verás el orden que reina allÃ. Y lograrlo es muy difÃcil, porque está hasta los topes de condenados a deportación; sin embargo, yo velo por el orden y me gusta ese trabajo. Ya verás, están allà muy bien y contentos. Pero lo único es que hay que saber tratarlos. Hace dÃas tuvimos un disgusto, un caso de desobediencia. Otro lo hubiera calificado como revuelta y hubiera hecho desgraciados a muchos. Sin embargo, lo hemos arreglado muy bien. Por una parte hay que estar pendiente de ellos y por otra, tener mano dura —dijo, apretando el puño blanco y gordezuelo que asomaba de la manga blanca y almidonada de la camisa con un gemelo de oro y un anillo de turquesa—, hay que estar pendiente y con mano dura.